Fábula. ¿Solo fue un sueño?

Anoche soñé con una conferencia de prensa. Conformaban la mesa, a la izquierda de ella un pingüino, le seguía un yacaré, mirando con desconfianza a su compañero una rata blanca, un lugareño, un nuevo mono (especie recién descubierta), un niño y parado de tras de éstos, un viejo roble.

¿Pero, qué estaban haciendo ellos allí? El niño y el lugareño sabían hablar, ¿pero los otros? Los periodistas que fueron convocados de forma urgente a ese lugar quedaron atónitos. Llovían las preguntas, todas al mismo tiempo, obteniendo como respuesta un tenebroso silencio. Al rato cuando algunos periodistas estaban levantándose y yéndose, ya que pensaban que los estaban cargando.

Comienza a hablar el mono…

– quiero agradecer su presencia pero, más que responder quisiéramos preguntar.

Con asombro los periodistas miraban y señalando al mono, estupefactos decían…

- ¡Sabe hablar!

Dice el mono. -Nosotros vivíamos tranquilos con nuestras familias y amigos del bosque, solo con la simple preocupación de cuidarnos de los animales más grandes de que no nos coman y de tener el alimento necesario para vivir, hoy nos tenemos que preocupar de otros animales que no son del lugar han emigrado, haciendo escasear el agua, la comida, el territorio, con menos árboles para poder trepar, jugar; yo que solo los conocía a ustedes por los cuentos de los más viejos, ellos nos decían …”se están acercando los animales malos con esos monstruos ensordecedores, arrasando todo al pasar”…; hoy los conozco, nos han descubierto, han matado algunos de los nuestros para experimentar, le sacan fotos de sus cuerpos mutilados y luego los ponen en frascos etiquetados, los encierran en jaulas, los venden a coleccionistas, algunos se mueren antes de llegar a destino.

¿Por qué?

Los periodistas se miran, los miran y no responden.

De repente habla la rata blanca.

- Nosotras, que día a día nos preguntamos ¿hoy qué virus nos van a inyectar?;

¿Qué porquería nueva van a experimentar con nuestro cuerpo?; ¿qué pasó con nuestro clon?; ¿dónde habrán quedado los cuerpos achicharrados que expusieron a esos rayos?; ¿habrán aprendido que mi comportamiento irracional es racional comparado al de ellos?; ¿nos dejarán vivir en paz algún día?

¿Alguien me puede contestar?

Los periodistas se miran, los miran y no responden.

Es tiempo de que hable el pingüino.

- Nuestra familia es muy unida, vivimos en sociedad, hacemos turno para ir a buscar la comida con mi señora, porque alguien se tiene que quedar con nuestros hijos, un día salgo a comer y veo que ya no hay tantos peces, cada vez menos. Al comentar en el barrio a los demás, les pasa lo mismo, dicen que es por la sombra negra y que tienen que ir más lejos, corriendo el riesgo de que se los coma alguna ballena, pero ¡ohhh! sorpresa, ellas también se van. Me comentaron, que anduvo un barco, cazaron algunas y tuvieron que huir. Otro día mi mujer llega a penas a la costa empapada con un aceite negro, sin poder respirar, la miro y me señala el mar, la sombra negra estaba muy cerca, algunos vecinos quedaron atrapados y murieron. De repente salen unos humanos y se meten al agua, sacan algunos que quedaron vivos y los llevan junto con mi mujer dicen que para lavarlos.

Aún espero junto a mis hijos que llegue pronto.

- ¿Algunos de ustedes la han visto?

Los periodistas se miran, los miran y no responden.

- Yo soy el yacaré Yamil (con voz enérgica pregunta) ¿por qué se secan las lagunas, los lagos y ríos de nuestras selvas?; ¿para qué quieren nuestra piel? Cada vez somos menos, cuando cazan algunos de mis parientes, los maltratan, los llevan en una caja todos apretados, sin beber, ni que comer; me lo comentaron algunos de mis compañeros que han vuelto, porque se apiadaron de ellos. También dicen que con nuestra piel han fabricado para mujeres carteras, zapatos, cintos, sombreros, etc.

¿Es cierto o puro cuento?

Los periodistas se miran, los miran y no responden.

- Ahora es mi turno, me llamo Juan, vivo desde que nací en una zona de Chaco, donde crío mis cabras, algunas vacas, planto mis verduras y cocinamos nuestro pan junto a toda la familia, todos mis parientes nacieron en ese lugar. El otro día llega un señor, empleado de una empresa de desmonte, dice que nos tenemos que ir de allí porque esas tierras les pertenece; desde que me acuerdo, mi abuelo contaba que su papá siempre pidió los títulos de esas tierras porque eran a su vez de sus ancestros y que había ido a la ciudad por los papeles, pero le han dicho que esas tierras eran fiscales, pero por el tiempo que llevan nuestros antepasados nos pertenecen, hace unos años fui yo mismo a las oficinas de la ciudad y me dijeron que esas tierras ya tenían dueños, no saben la amargura que me agarré, salgo de allí y una señora de una oficina de al lado me chista y me cuenta que fueron vendidas por $ 4.000 a un pariente de político y que a su vez éste las vendió en $ 700.000 a una empresa. Ahora entiendo eran los mismos que nos vinieron a echar del lugar que me pertenece por ley.

¿Alguien sabe que debo hacer?

Los periodistas se miran, los miran y no responden.

- Soy el roble más viejo de mi lugar, y quisiera preguntarles ¿por qué estando en verano, mis hojas se pusieron amarillas y se cayeron?; ¿por qué antes llovía más seguido y ahora hay seca?; ¿qué es esa lluvia que está matando a las plantas de mi alrededor?; ¿por qué ya ni los pájaros anidan en mí?; ¿por qué muchos amigos míos hoy se han transformado en grandes cantidades, de muebles, en papel, aglomerados, etc.?

Me pueden decir ustedes, ¿por qué?

Los periodistas se miran, los miran y no responden.

- Y yo quiero saber porque en mi escuela nos enseñan que no se debe tirar la basura al piso, debemos colocarlas en bolsas de residuos y colocarlas a horario en los cestos de basuras, para que los animales no rompan las bolsas y no quede tirada en la calle, reciclar; si cortamos árboles, plantemos otro; no arrojar botellas y latas al río; no derrochar el agua, ya que puede escasear; evitar usar aerosoles que dañen la capa de ozono; no abrir caminos en las costas de los ríos para evitar que los lugareños entren con sus vehículos destruyendo la flora y fauna autóctona; no enterrar las pilas, sino hacer una mezcla de cemento y sepultarlas; que… el humo que sale de los escapes de los vehículos, las drogas, el alcohol, los ruidos fuertes hacen mal a nuestra salud.

Entonces, ¿por qué veo en las calles como las personas comen galletitas y tiran el envoltorio por la ventanilla?; ¿por qué compramos juguetes con pilas extranjeras, mal recargadas que otros desechan contaminando nuestro país?; ¿por qué hay personas que para ir al supermercado por tres cuadras van en autos, causando trastornos en el tránsito?; ¿por qué las grandes empresas no cumplen con las normas de seguridad y se instalan en zonas habitadas?; ¿por qué hay fábricas, frigoríficos, curtiembres, petroquímicas y muchas otras industrias que tiran sus desechos al agua, ríos, mares, etc.?; ¿por qué cambian las quintas de citrus, por cultivos que necesitan pesticidas nocivos dejando la tierra infértil?; ¿por qué las especies se extinguen o se ven amenazadas por la destrucción del hábitat, la tala de bosques, crecimiento de las ciudades y la construcción de carreteras?; y tantos otros ejemplos.

¿POR QUÉ HIPOTECAN NUESTRO FUTURO?

¿Alguien me puede contestar?

Los periodistas se miran, los miran y responden.

- ¡NO SABEMOS PORQUÉ!!!!!!!

Me desperté del sueño, muy pero muy asustado, transpirado y preocupado.

Me levanto de la cama, corro desesperado a la pieza de mamá y papá a contarles.

Ellos me dan un rico y sabroso vaso de agua, me consuelan diciendo que... SOLO FUE UN SUEÑO!!!!

Escuela Nº 6 "General San Martín", 5º y 6º AÑO "B" Turno tarde, año 2006

Concordia, Entre Ríos. Argentina